La época de los PC de mesa ha quedado atrás. Los dispositivos móviles proliferan y las necesidades de autonomía y eficacia priman. Atrás queda el monopolio de los desarrolladores como Flash y nace la hora del Javascript, HTML o CSS.
Adaptarse o morir, y más en el ámbito de las TIC. Los cambios radicales en el ecosistema tecnológico empiezan a cobrarse nuevas víctimas. Flash es una de ellas, por no decir la principal. Y sus sicarios saben cómo conseguir que muera, no recurriendo a ella.
Facebook y Apple han abierto la veda para dilapidar la fama de Flash. El detonante, la aparición del Iphone, que no permitía desarrollar los contenidos multimedia que tenían ese formato.
¿Cuántos ilusos habrán intentado descargarse el desarrollador Flash en el Iphone?. !!Muchos!!.
Lo cierto es que la demanda de Flash empieza a disminuir a marchas forzadas. Todo el mundo quiere un sistema en el que la información pueda ser consumida y la realidad es que millones de usuarios no pueden acceder a ciertos contenidos. En este caso, los propietarios de Iphone (85 millones usuarios), los usuarios de Facebook (400 millones), los "yonkis" del Ipad (8 y 10 millones).
En NetConsulting sabemos que la accesibilidad a los contenidos web es primordial, por eso en las páginas web que trabajamos apostamos por desarrolladores como HTML, CSS o Javascript, además de seguir los estándares web que rige la W3C.
El gurú "Steve Jobs" define a Flash como un desarrollado más típico de los ordenadores y no de los dispositivos móviles, lo tacha de no ser "abierto, como HTML, CSS y Javascript" y afirma que a estas alturas "no se debe depender de una tercera compañía a la hora de decidir cuándo entregar herramientas a los desarrolladores". Sus motivos tendrán a la hora de no recurrir a ella. Lo cierto es que el uso de Flash en dispositivos móviles puede acabar con la batería en un abrir y cerrar de ojos. De todos modos, ya han empezado a trabajar en su propio desarrollador, el Guianduia. Esperemos que no acabe creándose una burbuja como la de Flash.
Mientras, Facebook reconoce no tener simpatía por el desarrollador ya que está incluyendo todos los contenidos multimedia en formato HTML5.
¿Será la hora de que Adobe se dé cuenta de hasta qué punto puede quedarse solo? ¿De cambiar su forma de comercializar sus contenidos? o ¿de hacerse el harakiri? Todo se verá.